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  >  arte   >  El David de Michelangelo en las palabras de Antonio Paolucci

La escultura del David de Michelangelo es una de las obras de arte del renacimiento más imponentes e importantes de la historia del arte italiano. Podría escribir miles de palabras acerca de este “Colosso” y su autor, pero en esta oportunidad he querido plasmar las palabras de Antonio Paolucci sobre la obra, su autor y el lugar donde ésta se encuentra.

¿Quién es Antonio Paolucci?

Empecemos en orden. ¿Quién es Antonio Paolucci? Actualmente es el director de los Museos Vaticanos en Ciudad del Vaticano desde el 2007, es historiador de arte, ha sido Ministro para los Bienes y las Actividades Culturales de Italia en el año 1995. Escribe y colabora en distintos proyectos de divulgación como revistas y periodicos especializados.

Antonio Paolucci

Realizó un programa para RAI llamado Museo Italia en el cual presentó en 6 episodios los museos más importantes de Italia como los Museos Capitolinos (Roma), la Galleria Borghese (Roma), los museos de Florencia, Los Uffizi (Florencia) y otros. El texto que les presento a continuación recoge las palabras del historiador sobre el David de Michelangelo, su autor y el lugar donde ésta se encuentra, son como poesía.

El objeto del deseo de más de un millon doscientas mil personas al año

“No hay duda de que es el objeto del deseo, la atracción fatal para los millones de personas que cada año llegan aquí (La galleria dell’Accademia, Florencia), alrededor de 1.200.000 personas cada año de todo el mundo. Es el David.

El David está aquí, en el corazón de la sala que lleva su nombre, en este brillante marco museográfico, porque es la celebración en un sentido espiritual, teológico, está allí para hablar de una obra de arte y del artista que la creó: el museo florentino de la Academia, un museo que, del Bargello es la antítesis exacta, podríamos decir que es completamente lo contrario.

El David de Michelangelo

La Galleria dell’Accademia no ha olvidado su función original, fue fundado por la dinastía Lorenese en la Toscana a finales de los años 1700 sólo para servir como modelo para los estudiantes que se formaron allí, que querían convertirse en artistas que asistían a la academia de bellas artes que está justo al lado.

«Esta hermosa estatua, el hombre más bello del mundo, la escultura más bella del mundo… «

Antonio Paolucci

Pensemos en el arquitecto De Fabris en 1873: cuando la estatua del David fue trasladada del patio de la iglesia del Palazzo Vecchio a la Piazza della Signoria y traída aquí, pensemos en cómo se imaginó su entorno, se imaginó colocar el David, esta hermosa estatua, el hombre más bello del mundo, la escultura más bella del mundo en el centro de un altar real, como si fuera el santísimo sacramento de una iglesia católica, y esta sala tiene también la forma de una iglesia, con el ábside y encima del David hay una luz cenital que proviene de la cúpula de cristal, y es una especie de exaltación, de la consagración de alguna manera de esta escultura.

Un millón 200 mil personas vienen por él. Tenemos que preguntarnos por qué vienen por él, qué ven en esta escultura de 4 metros y 10 cm de altura, qué ven en ella… ven naturalmente un elemento atractivo y el mito de Michelangelo? este escultor de una precocidad increíble si pensamos que esculpió la Piedad de San Pedro cuando tenía 24 años y 29 cuando inauguró en la Piazza della Signoria el David.

La gente viene porque se siente atraída por el indudable encanto de esta escultura que se ha definido y se define como la escultura más bella del mundo, el hombre más bello del mundo, cargado de una capacidad de sugestión incluso fuertemente sexual.

Michelangelo esculpió la Piedad de San Pedro cuando tenía 24 años y 29 cuando inauguró en la Piazza della Signoria el David.

Antonio Paolucci

La representación de la escultura

Finalmente, la gente viene a nosotros y permanece de alguna manera más o menos conscientemente seducida por esta escultura porque entiende lo que esta escultura representa, es decir, el héroe de la libertad. Representa la libertad, cuando la libertad está amenazada por la tiranía, por la injusticia, de todos los horrores del mundo antiguo así como del mundo presente.

Galleria dei Prigioni

Los que entran a ver al David, primero cruzan una especie de campo de fuerza, a través de un telescopio de suprema belleza representado por las obras maestras de Micheangelo para la tumba de Julio II y la Catedral de Santa Maria del Fiore.

Imágenes de las almas flotando sobre el espacio, que debían decorar la gran tumba que Julio II della Rovere, el Papa de Michelangelo, él tal vez las había querido colocar en el corazón de la nueva San Pedro, en el cruce de los pasillos principal y lateral, esa nueva San Pedro en la que trabajaba su arquitecto Leonardo Bramante en aquellos años. Michelangelo fue comisionado para llevar a cabo esta enorme y muy costosa empresa, comenzó a seleccionar los mármoles en Carrara y los transportó a Roma, pero la empresa no llegó a su fin, en cierto momento hubo una falta de financiación, los gastos de Bramante para el nuevo proyecto de San Pedro absorbieron todos los recursos de la Santa Sede, luego el Papa murió en 1513 y Michelangelo permaneció con una parte de la obra terminada y una parte diseñada, nunca llegó a ver la conclusión de la tumba de Julio II della Rovere.

¿Qué cosa es lo inacabado?

Es una manera típica en la cual Michelangelo se acercaba a la materia, en este caso el bloque de mármol tratando de extraer la esencia de lo que era su idea de diseño, por otro lado, fue el propio Michelangelo el que teorizó el principio crítico en un famoso soneto, todos sabemos que Michelangelo, además de escultor, pintor y arquitecto, era también un poeta y qué gran poeta. Bueno, este soneto se puede parafrasear así:

  • El David de Michelangelo – Detalle de la mano
  • El David de Michelangelo – Detalle de los pies

La idea ha sido sacada de la cabeza, la mano obedeciendo al intelecto, no hace otra cosa que tirar la cáscara de mala materia que rodea a la idea. Cuando el artista ha llegado a la primera definición de la obra que está en su cerebro, en ese momento es inútil continuar, no se trata solo de trabajar una obra de mármol como el artesano, el artista sólo tiene que seguir la idea que se encuentra dentro de él y cuando con un martillo ha hecho que salga su idea del mármol, en ese momento su obra se detiene.”

Michelangelo, además de escultor, pintor y arquitecto, era también un poeta y qué gran poeta

Y tu, ¿has tenido la oportunidad de conocer esta hermosa obra de arte? Déjame tus comentarios, me encantaría saber qué piensas sobre ella.

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Fotos: (c) Todos los derechos reservados. Todas las fotos de este post son de mi autoría, excepto la foto retrato de Antonio Paolucci (Creative Commons)

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